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Responsabilidad 100%

 

Mi marido se separa de mí porque le han incitado a hacerlo, porque le han hecho magia o porque le han comido la cabeza. Ejemplos como este hay miles adaptados a cada caso y a cada circunstancia.

Pero, seamos realistas.

El campo no se quema si no está lleno de pasto y matojos secos, tan solo le hace falta una pequeña chispa para que se provoque un incendio y el fuego arrase el campo.

La chispa, el detonante, puede ser cualquier cosa y proceder de cualquier lugar, sin embargo, el incendio no tendría lugar si no estuviera poblado de pasto y matojos secos.

Siguiendo con el ejemplo anterior: los sentimientos secos y estériles ya habitan en su interior cuando se encuentran con una chispa que los hace arder. Y ese corazón seco, sin sentimientos, es producto del trabajo y cuidado de la pareja. Uno y otro han provocado ese estado. Nadie más.

Todo cuanto acontece en tu vida es fruto de tus pensamientos, de tus emociones, de tus palabras y de tus actos:

Tus actos no dicen nada de ti porque van de acuerdo a cómo quieres mostrarte ante los demás.

Tus palabras dicen mucho de ti cuando de tus labios salen palabras cargadas de odio, de resentimiento, de ira, de venganza; hablan tanto como cuando de tus labios salen palabras de amor. Sin embargo, unas palabras pesan más que las otras. Imagino que sabrás cuáles.

Tus pensamientos y emociones lo dicen todo de ti. Si tus pensamientos y emociones son positivos orientados a la tolerancia, el respeto, la compasión, el perdón y el amor o, si por el contrario, van orientados al odio, a la intolerancia, la venganza, a la ira, etc.

Y sobra decir que debe de haber una coherencia entre tus actos, tus palabras, tus pensamientos y tus emociones.

En tu vida habrá amor si en tu interior hay amor, habrá prosperidad si dentro de ti si te sientes a gusto, te realizarás profesionalmente si tu personalidad ha sido bien construida, disfrutarás paz y tranquilidad cuando alcances la conciencia adecuada respecto al amor, el respeto, la tolerancia, etc,

En contra obtendrás desamor y separación cuando en tu interior resida el odio, problemas económicos y laborales cuando tu personalidad sea endeble, infelicidad cuando no estés bien contigo mismo, vivirás en la ira, el odio y la venganza mientras no encuentres el amor y el respeto que has de tener hacia ti mismo.

Es hora de entender todo esto y responsabilizarse al 100% de tu vida, de todo cuanto acontece en ella tanto en el exterior como en el interior.

Es hora de aceptar que solo tú eres responsable del sufrimiento en el que vives.

Cansado de las sectas espirituales

 

Hay quien dice que la nueva forma de pensar, de sentir y de ver al ser humano como una conciencia plena y elevada responde a un engaño y a una estafa en cuya sombra reside un interés económico.

Hay quien dice que este nuevo movimiento es tan solo una moda y que, como tal, con el tiempo acabará desapareciendo.

Los grandes cambios sufridos durante la historia de la humanidad siempre dieron comienzo con un gran cambio o sacudida espiritual, dando paso después a una nueva era o etapa totalmente diferente a la anterior, a una etapa de mayor evolución.

Se dice de nosotros, los espirituales, que somos estafadores porque, a quien quiere escuchar y tiene oídos, le mostramos el otro lado de la moneda. De la crueldad de los seres humanos ya  todos somos conscientes, de la bondad y del amor pocos son conscientes de que existe y de que, además, reside en sus corazones.

Somos perseguidos, acosados por las redes y por privado, somos denunciados falsamente ante estamentos gubernamentales con el fin de que nuestros labios se sellen y no pronuncien aquellas palabras que les llevará a observar la crueldad de sus actos, palabras que les hará despertar y ser responsables de sus actos, palabras que harán caer su estado de confort inculcado, imaginario e irreal.

Cada día que pasa observo cómo el número de estos nuevos espirituales aumenta y cómo comienzan su labor de divulgación: científicos renombrados, médicos y doctores, policías, abogados,  periodistas, curas y sacerdotes, en todas las profesiones, en cualquier lado que te encuentres podrás encontrar un nuevo espiritual y, ante cuya presencia, simplemente siendo, cualquier persona  se siente mejor.

No se pueden sellar nuestros labios porque emitimos con el corazón. Es indiferente los medios que usen para callarnos porque todo eso serán ladrillos que utilizaremos para seguir construyendo mucho mejor.

La historia de la humanidad se repite una y otra vez, siglo tras siglo y estamos siendo espectadores de un gran cambio de conciencia en la humanidad, un cambio que nos permitirá sembrar el amor incondicional en la Tierra y que dará paso a una sociedad más humana, realmente humana.

Da igual que estén realizando una cruzada contra los espirituales, simplemente son los coletazos que da un pez cuando es sacado del agua, presto a morir. Tan solo hay que esperar.

La realidad cambiante

Lo que es ya no es ni será, lo que pudo ser se desvaneció, y lo que sería ya no se dará.

La realidad cambia en cuestión de segundos, cualquiera puede cambiarla.

Todos tenemos ese poder.

Sin embargo, no me gusta esta realidad cambiante. A veces, añoro cuanto guardaba su imperfecto, alocado e incomprensible orden.

Ahora debemos construir nuestra realidad a sabiendas que cualquiera podrá cambiarla.

No sé cuánto durará este último tramo, seguramente más de lo que deseara pues la desesperación deja huella profunda en el deseo, luchando mente contra mente.

Aprovecha tu tiempo

 

Cuando el sol asoma se abre una nueva posibilidad para cambiar tu vida. Cada día es una nueva oportunidad.

Cada noche nos brinda la ocasión de revisar lo acontecido durante el día y el silencio necesario para que la luz interior ilumine los cambios.

Aprovecha la dualidad poniéndola a tu servicio.

No dejes que el pasado queme tu futuro

 

Los problemas son como un puchero puesto al fuego. No se pueden solucionar si te resistes a salir del fuego. La comida del puchero no se puede comer si no se enfría.

Puedes pedir ayuda para lograr salir del fuego, de los problemas pero si, en ese proceso, sigues anclándote en el pasado, la mano que te ayuda se apartará porque nadie puede tirar de ti hacia arriba cuando tú tiras hacia abajo.

Para volar hay que tener alas e intención y deseo de volar, no se puede volar amarrado a la tierra, a tu pasado, arrastrando el ayer que permanece en el hoy.

¿Quién decide qué ingredientes meter en el puchero, quién el tiempo de cocción, quién cuando apagarlo y enfriar?

Uno mismo es quien tiene la respuesta a todas las preguntas, uno mismo quien tiene la capacidad de decidir, uno mismo.

Sólo depende de ti: volar hacia el futuro o permanecer muerto en el fuego del pasado y del presente.

Deja de rememorar el pasado, deja de evocar lo que fue y sigue siendo pero que jamás podrá ser lo que deseaste que fuera; salta del puchero y apaga ya el fuego, comienza no prestando atención al pasado que es tu hoy, desecha los recuerdos, proyéctate en el futuro que deseas tener.

La enfermedad no existe, es una ilusión.

Nuestro sistema de creencias está anclado en un punto falso por siglos de manipulación, donde se ha ido inculcando que enfermar es algo corriente y normal, donde los medicamentos son necesarios para tener una mínima salud, donde la mayoría de las enfermedades se heredan.

Nada más lejos de la realidad…..

La enfermedad es algo corriente y normal porque nuestra forma de vivir es anormal, vivimos para trabajar y para aportar y ser algo estipulado, lejos de ser y aportar aquello que deseamos. Nuestro estilo de vida es lo que ha hecho que enfermar sea visto como algo cotidiano y normal.

Los medicamentos no curan, esconden la enfermedad y, la mayoría de ellos, son prescritos como medio de prevención y cuyo resultado es el origen de otras enfermedades causados por ellos.

Se nos ha hecho creer que la enfermedad está disponible en nuestros genes desde que nacemos pero, tal cual, es erróneo. Pensamos que si nuestro padre murió de infarto nosotros moriremos de infarto, si nuestra abuela o nuestra madre tuvo diabetes nosotros tenemos muchas probabilidades de padecer diabetes.

Fijáos en esto….”pensamos que….” Ese es el detonante.

En realidad, la enfermedad no se hereda, no es hereditaria. Lo que realmente se hereda, y queda disponible en nuestros genes, es la creencia en la enfermedad. ¿Y quién de nosotros, hoy en día, no cree en la enfermedad?

Claro que no puedo demostrar esto científicamente pero sí bajo una observación de las circunstancias actuales que nos rodean.

Si considero al ser humano como un ser espiritual que lleva encarnando cientos de siglos durante, los cuales, ha experimentado cientos de enfermedades; si éstas fueran realmente hereditarias el ser humano, recién encarnado, siendo un bebé, ya estaría gravemente enfermo de múltiples enfermedades. No le dejarían apenas vivir.

Sin embargo, el ser humano reencarna y, en algunos casos, desarrolla durante su vida determinada enfermedad, en otros casos, no la desarrolla y, cada vez más habitual y frecuente, se vienen dando los casos en que las enfermedades conocidas y, cada vez más habituales, las enfermedades raras, se dan a más temprana edad.

Lo que hace que se desarrolle la enfermedad en unos casos, en otros no y en edades cada vez más tempranas tiene mucho que ver con la reencarnación.

Todos observamos cómo nuestros hijos son totalmente distintos a cómo éramos nosotros, no me refiero a intelectualmente, sino a su sistema de valores éticos y morales. Observamos cómo algunos, desde muy pequeños, tienen claro que han de amar a los animales, algunos no quieren comer carne, otros te hablan de sus ángeles como algo normal, quienes recuerdan parte de sus vidas, quienes ven a los fallecidos vagando por sus casas, quienes se sienten dados de lado en sus colegios por su forma de ser, por no gustarles los juegos bruscos, etc. etc.

Podemos decir que nuestros hijos son de un nivel espiritual más elevado que el nuestro, de hecho, son nuestros maestros, vienen a enseñarnos dónde nos equivocamos para que podamos corregirlo. Esto es algo que muchos de nosotros tenemos claro.

Siendo de un nivel espiritual más elevado, lo normal es que quieran, al encarnar cargar con aquellas cosas no resueltas en la familia y que deban ser solucionadas. De hecho, es así como sucede.

Nuestros hijos heredan todo aquello que no estaba resuelto en el momento de su concepción, me estoy refiriendo a una infinidad de problemas, enfermedades, bloqueos, limitaciones, etc de las cuales muchas veces no somos ni tan siquiera conscientes.

Qué carga es la que acepta cada hijo que traemos al mundo es algo que depende de su potencial y capacidades espirituales para resolverlas y, por supuesto, es de libre elección.

Todos sabemos que venimos a experimentar y que, gracias a esa experimentación, podemos lograr un desarrollo y crecimiento espiritual. Así que a todos nos apremia liberar y liberar los mal llamados problemas en las que debemos incluir la enfermedad.

Normalmente, cuando sucede este tipo de cosas en la familia, solemos hablar de que existen patrones. Decimos que un patrón es repetitivo cuando el mismo hecho se repite en distintas personas del árbol familiar.

La enfermedad, al fin y al cabo, no deja de ser un patrón hereditario.

Si unimos los dos conceptos: que, en cada concepción, encarna un ser de mayor elevación espiritual, que encarnamos para solucionar y liberar los mayores obstáculos que nos lastran; entonces, por lógica, en cada familia habrá un miembro que cargue con tal enfermedad, de igual manera que, otros miembros, cargarán con ciertos aspectos bloqueantes y/o limitantes que se den en la familia.

Por eso, cada vez son más los casos en los que la enfermedad se da en niños cada vez más jóvenes, incluso en bebés recién nacidos. Vienen ya con esa carga porque son capaces de liberarse de ella, forma parte de su aprendizaje y, por supuesto, también de su enseñanza a quienes le rodean.

Por otro lado, hay personas que, no habiendo asumido dicho carga, acaban desarrollando la enfermedad que anteriormente tuvo su padre, madre, abuelo, … El sistema de creencias es lo que se hereda. Observen atrás a su familia, a sus abuelos y bisabuelos y descubrirán cómo han ido progresando en sus creencias y todos los miembros, prácticamente, han ido al unísono en su sistema de creencias.

Así que, al heredar el sistema de creencias cualquier cosa que experimente como algo traumático o negativo, puede hacer despertar la idea en la enfermedad familiar y desarrollarla.

Llegados a este punto algunos pensarán que es indiferente el motivo por el que se origine la enfermedad puesto que la misma se origina y es algo real, algo físico; entonces, ¿por qué digo que es una ilusión?

Es muy sencilla la explicación, tanto que parecerá increíble.

Es una ilusión porque si lo que heredo es una creencia significa que lo ha creado mi mente y si mi mente puede crearla también puede eliminarla. No existe, si yo no quiero. Todo depende de mí, de nadie más.