Los problemas son como un puchero puesto al fuego. No se pueden solucionar si te resistes a salir del fuego. La comida del puchero no se puede comer si no se enfría.
El miedo, tu mejor aliado.
Si nos pusiéramos a enumerar los distintos miedos que conviven con las personas, la lista podría llegar a convertirse en infinita. Pero todos los miedos, sea cual sea éste, tienen un origen y un objetivo común. De acuerdo a estos factores comunes podemos decir que hay un miedo principal, a partir del cual, todos los demás se dan lugar.